Cafecito se ha convertido en un proyecto que nació en plena pandemia en 2020 y que hasta la fecha cuenta más de 550.000 usuarios registrado y que buscan una colaboración económica para sus planes a futuro. Es así, como esta plataforma está orientada principalmente para los creadores de contenido que buscan una ayuda al igual que para aquellos empresarios que quieren invertir.
Lo cierto es que cada vez son más las personas que se unen a este proyecto y quienes aprovechan todas las herramientas de e-commerce que esto ofrece. Asimismo, cuenta con un canal electrónico para potenciar los emprendimientos dentro de la plataforma de crowdfunding.
Por lo tanto, si quieres saber más de este “Sistema Financiero Colectivo” aquí te explicaremos todo lo relacionado a ello, así como cada una de las formas para monetizar en Cafecito, la cual no depende de marcas o pautas publicitaria como la mayoría de estos sitios. Es por ello que sigue detalladamente todo lo que te explicaremos a continuación.
¿Quién está detrás de este proyecto denominado Cafecito?

Cafecito se lanzó en 2020 durante el Covid-19 y como una medida para ayudar a tantas personas que en ese entonces se quedaron sin trabajo. Es así, como un joven argentino llamado Damián Catanzaro creó esta app, quién es informático y desde 2010 trabaja con el diseño y desarrollo de web.
Este joven se desempeñó en plataformas como Garbarino y Mercado Libre. Además, se encargó de crear diferentes tutoriales de ayuda para los usuarios que fueron difundidos por plataformas como Telegram, Instagram o Twitch. Todo esto y la situación del momento lo llevo a crear esta web denominada “Cafecito”.
¿Cómo funciona Cafecito?
Cafecito es una app que busca hacer que los creadores de contenido, proyectos o ONG puedan recibir aportaciones para sus ideas de otros usuarios que quieren invertir o dar donaciones.
Sin embargo, esta app solo recibe aportes en pesos argentinos por medio de Mercado Pago, en caso que quieras recibir aportes desde usuarios del exterior, entonces será necesario que lo hagas por medio de criptomonedas Bitcoin.
Los usuarios que pasan a formar parte de esta comunidad tienen la oportunidad de configurar el precio de las donaciones que desean recibir, las cuales van desde los 50$ y difundir dicho enlace de su perfil para que pueda llegar a otras personas y estas decidir si quieren ayudarte o no.
Esto permite que el usuario reciba el dinero por medio de Mercado Pago y puedan disponer de él al momento que quieran invertir en sus proyectos o servicios. Lo que permite tener una gran ayuda, en especial si consideramos que gran parte de los proyectos no se llevan a cabo por falta de una estabilidad económica que permita sacarlo adelante.
Ventajas y desventajas de usar Cafecito

Usar esta plataforma online te ofrecerá algunas ventajas y desventajas como cualquier otra aplicación, es por ello que a continuación te vamos a enseñar cada una de ellas.
Ventajas
- Ofrece una excelente experiencia de usuario.
- Es muy sencilla de utilizar y muy intuitiva.
- Facilidad para el registro.
- Su metodología es muy recomendada, ya que no es lo mismo pedir dinero regalado que decirle a alguien extraño que te invite un café.
- Ideal para buscar apoyos en tus campañas personales.
- Puedes establecer un contacto con el dueño de la plataforma bien sea por Twitter o por medio de Cafecito.
- Tienen la intención de hacer crecer la comunidad cada vez más.
Desventajas
- Ofrece muy pocos métodos de pago, ya que no permite PayPal u otros medios de pago como criptomonedas o Binance.
- Solo puede usarse desde Argentina y con Mercado Pago.
- No cuenta con un sistema de pagos recurrentes.
¿Quiénes usan esta plataforma de Cafecito?
El crecimiento de la app ha sido muy rápido, es así como para finales de 2021 la app público sus registros donde se pudo ver que ya se habían dado más del millón y medio de “cafecitos” donados, por lo que la app había tenido un gran respaldo.
Dentro de la plataforma vas a encontrar una sección llamada “Categorías” en ella vas a tener diferentes secciones como “Educación”, “Diseño”, “Periodismo”, “Escritura”, “Juegos”, “Moda”, “Música”, entre muchas otras allí disponibles.
Debajo de cada una de las categorías vas a encontrar los perfiles más destacados de esa sección. Por lo tanto, todas las personas interesadas en esto se pueden unir y mostrar sus proyectos. Uno de los perfiles más activos de esto es el de una comediante que suma más de 20.000 cafecitos ya recibidos.
¿Cómo monetizar en Cafecito?
Aquí no tendrás que depender de contratar publicidad para ello como en la mayoría de otras aplicaciones, en este caso solo debes publicar tu proyecto y hacer que el mismo llegue a terceros que puedan interesarse en él y quieran darte un cafecito para ayudarte.
Damián Catanzaro ofreció una entrevista donde explico un poco todo esto y como decidió llevar esto a este tipo de monetización. Es así cómo dijo que los micro pagos únicos de forma de agradecimiento por ver un material era algo muy factible y en argentina brindar un café es una muestra de agradecimiento, entonces qué mejor manera que hacerlo así.
Por lo tanto, que los usuarios regalan un café como forma de financiar proyectos, autores o fundaciones pequeñas que buscan tener un crecimiento efectivo y real. Sin embargo, Damián aclaró que el tema más difícil fue decidir el aporte, el cual debía ser mínimo para que las personas se animaran a hacerlo.
También explicó que colocar este monto en dólares iba a ser un tema muy complejo, porque la gente lo pensará muy bien antes de hacerlo. Es por ello que decidió que la mejor forma de hacerlo era pagar con la moneda nacional, así que ese fue el motivo por lo que solo acepta pagos argentinos.
Asimismo, Damián Catanzaro hizo una encuesta antes de crear esta plataforma para ver qué opinaban las personas al respecto. De manera que al tener una respuesta favorable para febrero de 2020 lanzó la primera versión de la misma y para finales de mayo de 2020 llegaría la versión completa de Cafecito.app. Desde entonces la misma ha tenido un crecimiento muy importante y se espera que siga tomando mucha popularidad en toda Argentina.




